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A la pregunta propuesta para este último trimestre en “La caja de herramientas” de Centro Persona y Familia, las siguientes 516 fueron las respuestas emitidas, y presentadas en este informe de manera descendente de acuerdo a la cantidad de personas y el concepto elegido  al momento de responder. La encuesta fue realizada entre personas  de ambos sexos de 5 a 60 años de edad.

 

54 personas respondieron; la situación económica, 36 personas; el trabajo, 31 personas, los problemas familiares,  29 personas; el ruido, 28 personas; los problemas, 28 personas; la impuntualidad, 27; las tareas, 24; el desorden, 19; equivocarme, 15; irrespeto,  14; la mentira, 13; desempleo, 12; rabia, 12; injusticia, 12; todo, 10; la soledad, 10; el tráfico, 9; la inseguridad, 8; la presión, 7;  falta de tiempo, 6; la irresponsabilidad, 6; la intolerancia, 6; el conflicto, peleas, 5; no ser escuchado, 5; impotencia, 4; enfermedad, 3; desigualdad, 3; la maldad, 3; el encierro, 3; los accidentes, 3; la deshonestidad, 3; el mal dormir, 3; el miedo, 3; la ineptitud, 3; cansancio, 3; la violencia, 3 que me molesten, 2; la desobediencia, 2; la muerte, 2; el clima, 2; la indiferencia, 2; pensar, 2; maltrato a los niños, 2 la inconformidad, 2 separación, 2, la falta de oportunidades, 2; las mujeres. Las siguientes respuestas fueron expresadas a razón  de una por persona, así: La edad, la falta de valores, caminar mucho, los volubles, la incapacidad, la tecnología, los hombres, la infidelidad, la incomprensión, la infelicidad,  ineficiencia, indecisión, la envidia, el amor, hipocresía, los recuerdos, yo, monotonía, negativismo, incompetencia, inquietudes, la impaciencia, la envidia. 

 

¿Qué se puede inferir entonces de estas respuestas?

 

 

Primero que todo habría que tener claras unas consideraciones generales acerca del estrés, y decir por ejemplo que el estrés puede delimitarse en  sus dos fundamentales formas; un estrés favorable o  eustrés y un estrés desfavorable o distrés:  El estrés favorable es la presión, la exigencia, el nivel de adrenalina que para enfrentar adecuadamente ciertas situaciones cotidianas se requiere; así es como por ejemplo, se requiere de cierto monto de estrés o de tensión para levantarse de la cama todas la mañanas, pues si no fuera así tenderíamos al punto cero del reposo absoluto, se requiere también cierto monto de estrés para el desarrollo de muchos trabajos y a veces un gran monto de estrés para realizar otros trabajos que sólo se ejecutan bajo presión, de hecho hay personas que sólo funcionan en situaciones en las que están  bajo presión, las competencias deportivas requieren de altos niveles de estrés para ganarlas.  Del otro lado entonces; el estrés desfavorable es el que en vez de favorecer el desempeño de alguna función, la perjudica y también perjudica a la persona misma y causa angustia en ella  hasta desarrollar enfermedades.  Esto va a depender en gran medida de la posición que la persona asuma frente a la situación estresante, de su particular manera de enfrentarla.

 

Una prueba de lo anterior se puede deducir de muchas de las respuestas emitidas; la situación económica por ejemplo, que fue la principal causa de estrés arroja una hipótesis importante: para una gran mayoría de personas esa es la base de su vida, para otras, no lo es; pues no todas las personas tienen la misma respuesta emocional para una misma situación. La segunda causa de estrés en esta encuesta es el trabajo, pero sabemos bien que no es el trabajo como tal, sino la relación inadecuada establecida con él.  La tercera causa de estrés son los problemas familiares; esta causa ya habla de un estresante natural como tal. El ruido, que es la cuarta causa de estrés también es un estresor por sí mismo; pues hasta algunos animales reaccionan mal ante él cuando su hábitat natural es tranquilo y apacible; el ruido es una de las tantas formas de contaminación ambiental de la modernidad con todos los males que ello implica. El quinto estresor de acuerdo a esta encuesta es la impuntualidad; la impuntualidad que se podría considerar como el abuso y una falta de respeto por  el tiempo de los demás, en si misma no es un estresor, es más bien  la indignación que se siente por tal falta de respeto y si a ello se le da un manejo técnico adecuado no tendría por qué estresar.    

 

Muchos de los conceptos emitidos no son en sí mismos estresores; lo que estresa es la relación inadecuada que la persona establece con la situación que supone como estresora, por ejemplo; la soledad elegida no estresa, la muerte del semejante muchas veces puede ser un alivio ante el sufrimiento padecido, el clima como tal no estresa, los recuerdos no tienen en sí mismos el poder de estresar, la indiferencia de alguien puede que ni nos importe,  pensar no  necesariamente estresa, la edad en sí misma no estresa, ni la tecnología, ni los hombres, ni las mujeres, ni el amor, la infidelidad más que estresar puede más bien  hacer sentir indignación por el engaño sexual o afectivo padecido de acuerdo al concepto personal que se tiene de ese acto de la libertad del otro a pesar del compromiso.

 

Con todo entonces, todo depende de cómo nos relacionemos con cada una de estas situaciones; considerando el hecho de que lo que nos estresa no es la situación como tal,

sino la manera particular de relacionarnos con ella, lo que pensamos de ella, la lectura personal que de ella hacemos. Así las cosas, habría entonces un malentendido en tanto no se delimita popularmente la situación, de la forma como se la ve; es decir, muchas de las situaciones que se consideran aquí como causantes de estrés no lo son, lo que causa el estrés es la forma inadecuada de asimilar e interpretar tal situación.

 

Finalmente es fundamental rescatar unas coincidencias entre lo que comúnmente se piensa de acuerdo a esta encuesta y lo que científicamente se ha comprobado con respecto del estrés; la Organización Mundial de la Salud por ejemplo; considera por encima de la muerte del conyugue, que la separación de la pareja es el primero de todos los estresores universales que existen, considerando que a veces es todo un alivio.  El desempleo es también otro estresor, el tráfico, la inseguridad social, el mal dormir puede causar desde irritabilidades menores hasta psicosis.    Hay entonces muchas situaciones ante las cuales podemos elegir cómo posicionarnos frente a ellas y evitar convertirlas, por nuestra manera de interpretarlas en causas de estrés. Hay otras situaciones que realmente si son estresantes y la opción ahí es la protección y la evitación para reducir en la medida de lo posible su impacto en nosotros o  para definitivamente no sufrirlas.   

CAJA DE HERRAMIENTAS

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